La presión de avanzar: autoestima, ansiedad y redes sociales

La presión de avanzar: autoestima, ansiedad y redes sociales

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Vivimos en una sociedad donde parece que siempre hay que avanzar. Conseguir más, producir más, mejorar más. Las redes sociales nos muestran constantemente vidas aparentemente perfectas y esto hace que muchas personas vivan comparándose y sintiendo que no están haciendo suficiente. En consulta, es frecuente escuchar pensamientos como: “¿Por qué mis amigas tienen pareja y yo no?”, “¿Cuándo me independizaré?”, “Nunca tendré un buen trabajo” o “Tengo que avanzar más, esto no es suficiente.” Poco a poco, estas ideas pueden generar ansiedad, frustración y una sensación constante de ir tarde en la vida.

Desde la psicología, esta presión suele relacionarse con una autoestima basada en el rendimiento y la validación externa. Muchas personas aprenden a medir su valor según sus logros, productividad o la aprobación de los demás. El problema es que, incluso alcanzando objetivos, la sensación de satisfacción dura poco porque siempre aparece una nueva meta que cumplir. Además, las redes sociales intensifican la comparación constante, haciendo que sea difícil disfrutar del presente o reconocer lo que uno ya es y ha conseguido.

Aprender a dejar de compararse no significa conformarse, sino construir una autoestima más sana y menos dependiente de la aprobación externa. También implica entender que avanzar no siempre es producir más: a veces avanzar es descansar, poner límites, cuidarse emocionalmente o aprender a vivir con menos exigencia. No todas las personas viven al mismo ritmo ni parten desde el mismo lugar, y la salud mental empieza a mejorar cuando dejamos de vivir en una carrera constante y empezamos a conectar más con nuestra propia vida.

María Calvo Aguado

Psicóloga General Sanitaria y especialista en EMDR

María Calvo Aguado